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Pedro Gil Ruiz, periodista, que durante muchos años fue socio de este Club es el autor de este emocionante articulo….

Una vez superadas las imprescindibles jornadas de aproximación, que con suavidad y método aseguran que el montañero se aclimata correctamente a la altitud, los militares españoles avanzaron durante siete días atentos al estrépito que alerta cuando la montaña se rompe y las rocas se precipitan sobre el que osa adentrarse en lo desconocido. Respetaron en silencio a las amenazantes torres de hielo, los seracs de unos glaciares torturados por el tiempo que, tambaleantes, parecen querer desplomarse a tu paso. Prevenidos por su experiencia, optaron por alejarse de las cotas bajas de las morrenas y siguieron una ruta por crestas de bloques de piedra quebrados, apilados por el caos. Despreciando el susurro de unos precipicios de vértigo, coronaron la cima. Nunca antes hollada por el ser humano.

En la mañana del 17 de julio, seis miembros del Grupo Militar de Alta Montaña (GMAM), dependiente de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales del Ejército de Tierra (EMMOE) con sede en Jaca, alcanzaron una cima virgen de 5.010 metros de altitud, en el corazón de la cordillera del Karakórum —Pakistán—

Esta vez el objetivo de la expedición, que salió de España el 5 de julio con un calendario previsto de 20 días, era la exploración de una extensa zona glaciar con el propósito de encontrar un paso que conectara, por una ruta segura, los valles de Hushé y Thale, a través del valle de Alling. Lugares desconocidos donde rara vez se realizan expediciones y los guías nativos temen a sus hielos eternos. La región está situada al oeste del Masherbrum, una pirámide perfecta de 7.821m. Considerada la ascensión alpina más dura del mundo. La cara oeste de esta montaña es una de las grandes vías de escalada todavía sin conquistar.

Una cumbre en honor del hijo de ‘Little’ Karim. «Para un montañero es difícil explicar qué sientes cuando eres la primera persona que pisa una cumbre». El coronel Alberto Ayora, jefe del GMAM, presidente de la Federación Española de Montaña y Escalda y con más de treinta expediciones por todos los rincones del planeta en su historial, afirma que «es la única vez que va a una montaña y no se encuentra con nadie, ni indicios de que haya pasado por ahí ningún ser humano».

La cumbre se llamará ‘Hanif’, en honor al guía local Mohammad Hanif, que ha sido un componente muy importante de la expedición. Es hijo de Abdul ‘Little’ Karim, el histórico porteador de altura paquistaní, fallecido en abril de 2002 tras una larga enfermedad. Padre e hijo han formado parte de las expediciones españolas al Karakórum, incluidas las del GMAM, desde hace 35 años. «Son parte de nuestra historia montañera. Hanif, además de ser un reconocido guía de altitud, es nuestro enlace con las autoridades locales. Su experiencia facilita mucho nuestro trabajo», comenta el coronel Ayora.

El GMAM informó a las responsables locales de la inexistencia de un acceso entre esos valles por el lugar explorado. El desarrollo del turismo de montaña de altura requiere poder organizar travesías (trekking) seguras. Expediciones como las de nuestros militares resultan de gran ayuda para el gobierno regional, al que se le participó el trazado de la ruta seguida, denominada «de los españoles».

Los expedicionarios del GMAM contaron con el apoyo técnico del Centro Geográfico del Ejercito, que elaboró nueve mapas de la zona, basados en fotos de satélite y aplicando las técnicas y conocimientos de los mejores expertos de la geodesia militar española.

Durante la aproximación, el equipo sanitario compuesto por el teniente coronel médico Jorge Palop (jefe del Grupo de Sanidad II, con base en Zaragoza), y el teniente enfermero Enrique del Real (EMMOE), atendieron a varios montañeros y porteadores locales con diversas lesiones. Si por algo es valorado y recordado el GMAM es por su espíritu de servicio y hermanamiento con las comunidades locales. Un comportamiento en el que se reconocen los miembros de nuestras Fuerzas Armadas y los efectivos de la Guardia Civil destacados en el extranjero.

Además de los ya citados, los militares expedicionarios del GMAM son el sargento Salvador Geli y los soldados Marcos Ávila y Jorge Bravo, del Regimiento de Infantería de Cazadores de Montaña Galicia 64, de Jaca.

La cumbre se llamará ‘Hanif’, en honor al guía local Mohammad Hanif, que ha sido un componente muy importante de la expedición. Es hijo de Abdul ‘Little’ Karim, el histórico porteador de altura paquistaní, fallecido en abril de 2002 tras una larga enfermedad. Padre e hijo han formado parte de las expediciones españolas al Karakórum, incluidas las del GMAM, desde hace 35 años. «Son parte de nuestra historia montañera. Hanif, además de ser un reconocido guía de altitud, es nuestro enlace con las autoridades locales. Su experiencia facilita mucho nuestro trabajo», comenta el coronel Ayora.

El GMAM informó a las responsables locales de la inexistencia de un acceso entre esos valles por el lugar explorado. El desarrollo del turismo de montaña de altura requiere poder organizar travesías (trekking) seguras. Expediciones como las de nuestros militares resultan de gran ayuda para el gobierno regional, al que se le participó el trazado de la ruta seguida, denominada «de los españoles».

Los expedicionarios del GMAM contaron con el apoyo técnico del Centro Geográfico del Ejercito, que elaboró nueve mapas de la zona, basados en fotos de satélite y aplicando las técnicas y conocimientos de los mejores expertos de la geodesia militar española.

Durante la aproximación, el equipo sanitario compuesto por el teniente coronel médico Jorge Palop (jefe del Grupo de Sanidad II, con base en Zaragoza), y el teniente enfermero Enrique del Real (EMMOE), atendieron a varios montañeros y porteadores locales con diversas lesiones. Si por algo es valorado y recordado el GMAM es por su espíritu de servicio y hermanamiento con las comunidades locales. Un comportamiento en el que se reconocen los miembros de nuestras Fuerzas Armadas y los efectivos de la Guardia Civil destacados en el extranjero.

Además de los ya citados, los militares expedicionarios del GMAM son el sargento Salvador Geli y los soldados Marcos Ávila y Jorge Bravo, del Regimiento de Infantería de Cazadores de Montaña Galicia 64, de Jaca.

Regresan a España el próximo 25 de julio.

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